El mejor torero onubense con el capote

Medio siglo sin Laine

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Diego Gómez 'Laine' recibió el doctorado en Écija de manos de Chicuelo y Juan Belmonte.
Diego Gómez 'Laine' recibió el doctorado en Écija de manos de Chicuelo y Juan Belmonte.

El diestro onubense Diego Gómez León ‘Laine’ ha sido, quizas, el torero onubense que mejor ha toreado con el capote. Tomó la alternativa en la plaza de toros de Écija de manos de Chicuelo y Juan Belmonte. El 1 de octubre de 1962 falleció inesperadamente, cuando sólo contaba con 52 años de edad. Se cumplen 50 años de su ausencia.

Vicente Parra.-

     Ayer lunes se cumplieron cincuenta años de la muerte del torero que mejor ha manejado el capote entre los taurinos onubenses, Diego Gómez ‘Laine’, matador de toros que recibió el doctorado de manos del mismísimo Juan Belmonte.

     Diego Gómez León, Laine en el mundo taurino, había nacido en Huelva el 9 de septiembre de 1910. Su primera actuación en una plaza fue el 24 de noviembre de 1928 junto a Antonio Maestre ‘El Nene’ matando novillos de López Plata. En la temporada siguiente, formando pareja con El Nene, actuó en cerca de una decena de festejos en la provincia entre la satisfacción de los aficionados que veían crecer a la pareja. El 27 de abril de 1929 sufrió una gravísima cogida de un novillo de Darnaude en la plaza de toros de Huelva.

     Sus triunfos le llevaron a presentarse en la plaza de toros de Sevilla el 21 de mayo de 1930, alternando con Alberto Balderas y el mexicano Jesús Solórzano, lidiando reses de Murube. Poco después hizo su presentación en Las Ventas madrileña, lidiando novillos de Concha y Sierra, junto a Diego de los Reyes y Luis Morales, logrando un triunfo importante que le sirve para repetir en el coso madrileño y actuar en 42 novilladas por toda España.

     El 21 de septiembre de 1934 recibió en Écija la alternativa actuando junto a Chicuelo y Juan Belmonte con ganado de Pérez de la Concha, toreando posteriormente en Zalamea la Real y Burdeos. Al año siguiente actuó en tan sólo nueve festejos, marchando posteriormente a Perú, donde actuó en varias corridas. Allí permaneció durante dos años, trasladándose en 1936 a Venezuela, ganando la ‘Oreja de oro’ de Caracas.

     Posteriormente, tras regresar a España, actuó en algunos festejos, llegando a confirmar su alternativa el 29 de junio de 1940, al matar a ‘Reolito’, de la ganandería Villamarta. Su padrino de la ceremonia fue José Amorós y el testigo Luis Díaz ‘El Madrileñito’. En los años posteriores toreó muy poco y, a partir de 1945, cambió el oro por la plata, actuando con espadas locales, dedicándose a la lidia de las reses pero sin poner las banderillas.

     Laine fue un gran artista y llevó el pabellón taurino onubense a lo más alto de la torería, compitiendo con las figuras de la época y gozando de mucho prestigio en la plaza de toros de Sevilla, donde actuó en quince ocasiones y donde triunfó clamorosamente. Fundamentalmente, Diego Gómez Laine destacó por su toreo de capote, al lancear con las manos muy bajas con mucho temple y mando, un toreo que hacía crujir los tendidos.

     Retirado muy joven de la profesión a causa de las cornadas sufridas en su etapa profesional, Laine gozaba del afecto de sus paisanos cuando, inesperadamente, falleció el 1 de octubre de 1962. Pese al medio siglo transcurrido, muchos aficionados onubenses aún recuerdan la belleza del toreo de este diestro onubense.

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