COLOMBINAS - 2ª de FERIA

The boss

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El diestro madrileño El Juli arrasa en su paseíllo en Colombinas y le corta dos orejas a cada uno de sus toros. Un quite por lopecinas, dos sobresalientes faenas y sendas estocadas han sido los sólidos argumentos de un éxito incontestable. Morante, detalles sueltos de su calidad. Perera, con un lote imposible.

LA FICHA

TOROS: Se han lidiado toros de Daniel Ruiz, justos de presentación, alguno sin cuajo de toro, de desigual juego, destacando el buen comportamiento del segundo.

ESPADAS: Morante de la Puebla, de azul marino y oro, saludos y ovación.

El Juli, de verde oliva y oro, dos orejas y dos orejas.
Miguel Ángel Perera, de verde y oro, silencio y ovación.
 
INCIDENCIAS: Tres cuartos de plaza.

 

El Juli, en su salida a hombros esta tarde-noche en la plaza de Huelva. (FOTO: José Andrés)

Francisco Mateos.-

     Como ahora parece que lo que está de moda entre los toreros es hablar el ‘espanglis’, como lo del ‘Morante tour’ o el invento de esa próxima corrida llamada ‘The maestros’ (que digo yo que sería ‘The masters’, y no esa extraña mezcla de ‘espanglis’), pues ahí va mi aportación en el titular de hoy al ‘espanglis’ taurino para calificar cómo ha estado hoy El Juli: ‘the boss’; o lo que sería lo mismo en ‘espanglis’: ‘the jefe’. Si el jefe en cualquier ámbito es el máximo responsable del tinglado, el que parte el bacalao, el modelo de referencia entre los demás, el que tira del carro, el que ordena el tema, el que hace y deshace, el que es capaz de decir las cosas con claridad, el que no tiene horas de dedicación a su labor, el que es capaz de enfrentarse al sistema por imponer sus ideas cuando cree tener coherencia y lógica, el que no da marcha atrás ni para coger impulso,… entonces el jefe (‘the boss’) en el toreo actual, como Springsteen es al rock, es El Juli.

     Llegó a Huelva y arrasó. Es cierto que se ha de tener en cuenta al toro que se enfrenta. Los de Daniel Ruiz eran justos de presencia y de desigual juego, con más de lo negativo que de lo positivo. El peor lote se le llevó Perera, y el mejor El Juli en su primero, aunque con la intencionalidad que ha venido hoy el madrileño a La Merced estoy convencido que le hubiera arrancado faena al toro que fuera.

     El punto que marcó el comienzo de la arrolladora tarde de Julián fue el quite a su primero, un quite por sus ‘lopecinas’ con las piernas ligeramente abiertas y en el que cambiaba el viaje del toro arrancado de frente dos o tres veces sin mover un centímetro su mando de las firmes zapatillas. Una demostración no sólo de valor, sino de capacidad técnica (más importante este aspecto) que marca una clara raya entre los jefes y los demás. Faena siempre a más, con temple y mando al buen torito de Daniel Ruiz, por ambos pitones. La estocada fulminante ante el clamor de la plaza fue la guinda que coronaba el enorme pastel de toreo, recompensado con dos rotundas orejas.

     Repitió ‘the boss’ su poderío y mando en el quinto, un toro con más problemas pero que terminó entregado a la muleta de Julián. Los alargados muletazos ligados y rematados con los de pecho brotaban con pasmosa facilidad en manos del ‘jefe’. De nuevo la estocada rotunda, con el peculiar pero muy efectivo saltito y por derecho de El Juli, fue el punto y final a una nueva sobresaliente faena que mereció las dos orejas y alzarse como claro ‘Triunfador’ de las Colombinas.

     Morante va a su historia. Él no tiene que competir con nadie, pues nadie es capaz de hacer lo que hace el sevillano. No hay duda de que su toreo está plagado de mil detalles llenos de torería y empaque. La pureza siempre asoma por la esclavina del capote de Morante cuando se mece como lo ha hecho hoy, aunque con altibajos, en ambos toros. Después las dos faenas fueron similares en ganas -dentro del concepto ‘ganas’ del artista de La Puebla, claro-, en no rendirse ni dejar de intentar sacar muletazos bellos pero sueltos a los que les faltó mayor continuidad. Algunos naturales al primero fueron de una gran belleza.

     Miguel Ángel Perera se llevó el peor lote para triunfar. El tercero estaba justo de todo, por fuera y por dentro. En la faena se le coló para el cuerpo en varias ocasiones y sabía lo que se dejaba atrás cuando a duras penas pasaba por la muleta. Incómodo astado, con el que, además, se le fue la mano a los bajos en un feo metisaca. Y para rematar el día de mala suerte de Perera, en sexto lugar le tocó un toro que huía de su sombra, un astado rajado con el que fue imposible hacer faena. 


 *Debido a la decisión de la plaza de toros de Huelva de sólo acreditar a un redactor de HUELVA TAURINA, nos es imposible ofrecer a nuestros lectores el mismo variado y amplio despliegue informativo de temporadas anteriores en cada festejo, con varias galerías gráficas y artículos de opinión. Respetamos pero lamentamos la decisión de la plaza de La Merced hacia el único portal taurino dedicado exclusivamente a Huelva y sus profesionales.

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