Magistral conferencia en San Juan del Puerto

Fernando Cuadri: «Preferimos que las figuras no lidien nuestras corridas»

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Fernando Cuadri durante la charla en San Juan del Puerto. (FOTO: Arizmendi)
Fernando Cuadri durante la charla en San Juan del Puerto. (FOTO: Arizmendi)

El ganadero onubense Fernando Cuadri protagonizó una intensa noche de coloquio taurino en San Juan del Puerto, en un acto taurino organizado perfectamente por la Asociación Cultural Taurina ‘El Castoreño’. Fernando Cuadri repasó la evolución de su ganaderia, recordó la memoria y la labor de su padre celestino Cuadri, y analizó la sitiuación actual de su hierro.

José Luis Arizmendi.-

     «No soy conferenciante, no pretendo enseñar nada», con estas palabras iniciaba su intervención el ganadero onubense Fernando Cuadri para hablar en un teatro abarrotado de la ganadería que le ha dado lo mejor de su vida. El Teatro ‘Juan Alonso de Guzmán’ en San Juan del Puerto puso el ‘No hay billetes’ para vivir una noche única. Un acto magistralmente organizado por la Asociación Cultural Taurina ‘El Castoreño’, que no dejó ni un resquicio para desviar la mirada del escenario. Un acto teatral, una charla, homenajes y una entrega de premios hicieron de la noche una velada intensa y extensa.

     El crítico taurino José Ruciero fue el encargado de conducir la charla. Un amable, cercano, sencillo y gran conocedos del toro de lidia, Fernando Cuadri, fue introduciendo al público en el mundo de la dehesa, donde viven los toros de lidia, desde los inicios de la ganadería hasta nuestros días. Habló de su padre, Celestino Cuadri, quien cursó la carrera de Derecho y fue Manuel Jiménez Fernández, del que fue adjunto de Cátedra en la Universidad y que era muy aficionado, quien le metió el veneno en el cuerpo. «Quería algo diferente y se fue por Santa Coloma, Ibarra y Pérez de la Concha, y compró las tres ramas, incluido Urcola. La mezcla de las tres ramas crea un encaste propio y único».

     Como anécdota recuerda la vaca ‘Pestillera’, una de las ramas principales de la ganadería, una vaca que no estaba en la vacada que compró en principio y que tras varías averiguaciones compró y fue el mayoral quien le comentó «si tiene un macho, déjalo de semental». Y así lo hizo, dando muy buenos resultados. El novillo era feo y contrahecho. Pero sus productos dieron grandes triunfos. En cuanto al comportamiento de sus toros comentó que «aguantar la mirada de un ‘cuadri’ no es fácil, y cruzarse mucho, siempre en los medios y nada por alto».

     El conductor de la charla regaló un documento único, en imágenes en super 8 de la ganadería. Un documento privado que ha estado guardado desde 1971 y que ahora vio la luz, viendo al toro de aquel entonces y al de ahora, además de un herradero y un embarque de una corrida de toros de Cuadri. A este documento se refirió Cuadri, cuando veíamos la diferencia en volumen del toro de entonces al de ahora, en este sentido indicó que «el cambio de morfología con el cambio del tiempo se debe a la alimentación y a los cuidados zoosanitarios. Ahora tiene más volumen, más badana y más cuajo, es un toro más hondo».

     En referencia a la ganadería actual indicó que no es una ganadería de muchas cabezas de ganado, «tan sólo tenemos 150 vacas en 28 familias importantes para la selección. Y están en familias porque es más fácil identificar a un individuo por su familia que por el nombre de cada una de las vacas. Todo ganadero quiere o desea un tipo de toro, cuando te haces ganadero no existe un modelo predeterminado al que agarrarte. Nuestra marca de identidad son: casta, bravura y nobleza; ese es el modelo que buscamos. La palabra clave de un ganadero es equilibrio: en alimentos, manejo, selección…».

     En referencia al comportamiento matizó que «el bravo embiste para defenderse y el noble para que no lo molestes. La figura del toreo, cuando se apunta a esta ganadería, es que está viendo la cuesta abajo. Si no aparece una figura estamos mejor y más contentos. Tengan en cuenta que al ser tan corta la ganadería, tan solo tenemos cuatro corridas de toros. Las figuras tienen veedores y te hacen cambios. Fijaros en una cosa: a nosotros nos compran la corrida y no sabemos quién la va a lidiar, hasta el momento de la presentación de los carteles. No es por desprecio, ni decir que no queremos que las maten las figuras, sino tan solo que como estamos ahora, estamos bien…».

     Cuando se le pregunta al ganadero fernando Cuadri por el gesto de Iván Fandiño de encerrarse en Madrid con seis encastes duros y que uno de los hierros que aparecería era un toro de Cuadri, el criador onubense respinde claro: «si quiere matar la corrida completa, ahí está; un solo toro no va».

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